El mercado venezolano de fianzas no ha desaparecido, pero ha cambiado de manera fundamental durante la última década. Las constructoras, exportadoras e importadoras que históricamente colocaban sus fianzas con aseguradoras locales ahora enfrentan tres realidades operativas que las llevan a buscar capacidad fuera del país: capacidad local restringida, dificultades de liquidación en divisas estables, y obligantes internacionales que ya no aceptan paper local.
El cambio en los obligantes
Lo que hace cinco años era una conversación poco frecuente, hoy es rutinaria: el obligante de la fianza, sea un gobierno extranjero, una corporación multinacional o una entidad multilateral, exige paper emitido por una aseguradora con domicilio fuera de Venezuela y con capacidad de liquidar en divisas estables. La razón no es ideológica sino operativa: los riesgos de cobranza efectiva sobre una aseguradora venezolana, cuando el incumplimiento ocurre, se han elevado por encima del umbral que la mayoría de los obligantes están dispuestos a aceptar.
Esto no significa que la aseguradora venezolana sea técnicamente insolvente; significa que desde la perspectiva del obligante extranjero, la promesa de pago tiene un nivel de fricción operativa que la hace menos valiosa que la promesa equivalente desde una jurisdicción con sistema bancario internacional fluido.
Las tres estructuras viables
Para una empresa venezolana que necesita una fianza, hay esencialmente tres caminos:
1. Emisión directa por aseguradora extranjera
La fianza se emite directamente por una aseguradora domiciliada fuera de Venezuela, en favor del obligante. El principal venezolano firma como contragarante. Esta estructura es la más simple operativamente y la que más frecuentemente prefieren los obligantes internacionales, pero requiere que el principal demuestre solvencia y proporcione contragarantías aceptables a la aseguradora extranjera.
2. Fronting con aseguradora local
Una aseguradora venezolana emite la fianza para cumplir requisitos regulatorios locales, y reasegura la mayor parte del riesgo con la aseguradora extranjera. Esta estructura se usa cuando la regulación venezolana o el contrato exige paper local, pero el obligante quiere comodidad de saber que la solvencia efectiva está respaldada por una entidad extranjera.
3. Fianza paralela
Se emiten dos instrumentos: una fianza local que cumple requisitos del marco venezolano, y una fianza extranjera (a veces llamada "comfort bond" o garantía complementaria) emitida por la aseguradora extranjera directamente al obligante. Más complejo pero a veces necesario cuando ambas exigencias coexisten.
Lo que el corredor debe evaluar
Cuando un corredor venezolano somete un riesgo de fianza a una aseguradora extranjera de especialidades, los puntos que más impactan la decisión de suscripción son:
- La solvencia y trayectoria del principal. Una constructora con tres décadas de operación, balance auditado y referencias verificables se evalúa diferente a una empresa joven o con estructura corporativa opaca.
- La naturaleza del proyecto u obligación garantizada. Una obra pública en una jurisdicción estable presenta riesgos distintos a un contrato en una región con incertidumbre política.
- La calidad del obligante. Un obligante institucional con marco legal claro permite estructurar la fianza con mayor confianza que un obligante privado en jurisdicción débil.
- Las contragarantías disponibles. Garantías corporativas, personales o reales del grupo controlante son críticas, especialmente para principales con domicilio en Venezuela.
El futuro probable
La tendencia de colocación offshore para principales venezolanos no es coyuntural sino estructural. Mientras existan empresas venezolanas operando internacionalmente, sus contrapartes extranjeras seguirán demandando paper que no requiera procedimientos especiales para ser ejecutado. La pregunta para los corredores no es si esta tendencia continuará, sino qué aseguradoras de especialidades estarán dispuestas a suscribir el segmento con disciplina técnica y plazos competitivos.
En Meridiano Re hemos construido nuestra operación específicamente para atender esta necesidad: capacidad institucional, suscripción rigurosa pero accesible, y la disciplina operativa que permite emitir paper aceptable para obligantes internacionales sin sacrificar velocidad de respuesta.